Limpieza de piso después de una reforma
Es la situación más habitual: el piso ya está reformado, pero hay polvo blanco en cada superficie y no puedes meter los muebles. Empezamos aspirando techos, paredes, rodapiés y el interior de armarios y cajones. Después limpiamos puertas, marcos, manillas, enchufes e interruptores, quitamos gotas de pintura y salpicaduras de cemento, despegamos cintas y plásticos de protección y dejamos cocina, baño, cristales y persianas listos para usar. Acabamos con el suelo, fregado con el producto que admite su material. Si la reforma ha sido solo del baño o de la cocina, limpiamos también el pasillo y las habitaciones adonde ha llegado el polvo.




