La chatarra pesa, ocupa y no debe dejarse en el contenedor de la basura ni junto al portal. Retiramos hierro, acero, cobre, aluminio, latón y plomo, ya sea una pieza suelta o lo que se ha ido juntando durante años: el radiador que cambiaste por uno nuevo, la caldera que quitó el técnico, las rejas de una ventana, los hierros que sobran de una obra o las máquinas que ya no funcionan en una nave.
Trabajamos para particulares, reformistas y empresas. En una vivienda subimos a por las piezas, las desmontamos de sus soportes cuando ya están desconectadas y las bajamos por la escalera o en el ascensor, protegiendo el paso. En talleres, naves y obras cargamos el material suelto, los perfiles largos y las máquinas pesadas, y dejamos la zona despejada para que puedas seguir trabajando.
Todo el metal acaba en un gestor de chatarra o en un punto de recogida específico, como marca la normativa, donde se separa por tipos y vuelve a fundirse. Así te quitas de encima un problema de peso y espacio, recuperas el trastero, el patio o la nave y el metal se recicla en lugar de quedarse abandonado. Tenemos más de 30 años de experiencia retirando escombros y chatarra.